En medio de un profundo dolor, familiares, amigos y vecinos despidieron a Fernando Arias de la Cruz, uno de los cinco fallecidos en el incendio registrado en la Refinería Olmeca. El trabajador, supervisor de seguridad, fue recordado como un hombre solidario, querido por su comunidad y comprometido con su familia.



Durante el velorio, su esposa Esmeralda compartió el impacto de la pérdida y los planes que quedaron truncados, como la llegada de su primer nieto. La despedida se realizó entre muestras de afecto, recuerdos y acompañamiento de vecinos y compañeros de trabajo, quienes caminaron junto al féretro hasta el panteón de la comunidad Tierra y Libertad, en Cunduacán.
El acto final estuvo marcado por palabras de despedida, llanto colectivo y la liberación de globos blancos como símbolo de adiós. En paralelo, otro de los trabajadores fallecidos también era velado en la comunidad. La tragedia ha dejado un fuerte impacto social, mientras continúan las investigaciones sobre el siniestro.
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