El Senado de la República aprobó en lo general el llamado Plan B de la reforma electoral, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, tras un prolongado debate legislativo.

Con 87 votos a favor y 41 en contra, el dictamen establece diversas medidas orientadas a la austeridad en los tres niveles de gobierno. Entre los principales cambios destacan la reducción del número de regidores en municipios, el tope presupuestal para congresos locales y la eliminación de prestaciones consideradas excesivas para consejeros y funcionarios electorales.
Asimismo, se contempla un recorte del 15 por ciento al presupuesto del Senado y la obligación de ajustar salarios en todos los entes públicos, además de prohibir la contratación de seguros con recursos públicos.
La reforma no incluye modificaciones a la revocación de mandato, debido a falta de consenso. El proyecto continuará su discusión en lo particular, donde se analizarán reservas presentadas por las distintas fuerzas políticas.
www.tabascoldia.info
















