La Iglesia Presbiteriana Nueva Jerusalén exigió una aclaración tras el retiro forzoso de sus cámaras de videovigilancia, realizado el pasado 27 de mayo por elementos de la Fuerza Interinstitucional de Reacción Táctica (FIRT) Olmeca. Las autoridades justificaron el operativo alegando el uso irregular de los dispositivos, los cuales estaban instalados en las inmediaciones del templo ubicado en la colonia Centro de Villahermosa.


Sin embargo, la institución religiosa rechazó tajantemente estas acusaciones, argumentando que los equipos fueron colocados con recursos propios y bajo protocolos legales para garantizar la seguridad de feligreses y vecinos frente a actos de vandalismo.



La iglesia señaló que la remoción se ejecutó sin pruebas jurídicas que vincularan las cámaras con actividades ilícitas, vulnerando principios constitucionales y afectando la seguridad comunitaria que durante 144 años han promovido en la entidad. Este desmantelamiento forma parte del operativo «Halcón Ciego», mediante el cual se han retirado decenas de cámaras «parásitas» en diversos puntos de la ciudad para evitar actividades delictivas. La congregación ha solicitado la intervención de diversas autoridades para investigar la legalidad del procedimiento y fomentar el diálogo como solución al conflicto. www.tabascoaldia.info
















