Entre 2022 y 2024, el gobierno mexicano gastó 24 millones de dólares en la contratación de médicos cubanos para cubrir necesidades de personal de salud. La medida ha generado críticas por opacidad y falta de transparencia, pues solicitudes de información sobre salarios, desempeño y estados participantes enfrentaron respuestas evasivas de la Secretaría de Salud, IMSS-Bienestar y la Secretaría de Relaciones Exteriores. Expertos y sindicatos alertan que los médicos cubanos no siempre cuentan con cédula profesional y que la calidad del servicio podría ser deficiente. Además, el gasto millonario contrasta con la disponibilidad de médicos mexicanos altamente capacitados que no acceden a plazas laborales; cada año egresan más de 31 mil médicos generales y especialistas. La política de contratación continúa favoreciendo la importación de personal extranjero, dejando sin oportunidad a profesionales nacionales de ejercer su profesión.
















