El negocio negro de la fauna silvestre sufrió un duro golpe en la Chontalpa. Durante un operativo de vigilancia en las comunidades de Cunduacán, inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) detectaron y aseguraron una jaula clandestina que albergaba 19 ejemplares de psitácidos listos para su comercialización prohibida. El botín ilegal incluía diez guacamayas rojas, un loro cabeza azul, cuatro loros cabezas amarillas y cuatro loros cachetes amarillos, los cuales afortunadamente se encontraban en aparentes buenas condiciones de salud.
Debido a que los poseedores no pudieron presentar la documentación oficial que acreditara la legal procedencia de las aves, la autoridad federal procedió al aseguramiento precautorio de los animales. Cabe destacar el valor ecológico de este rescate, ya que tanto la guacamaya roja como los loros de cabeza amarilla y azul están clasificados oficialmente en Peligro de Extinción por las normas mexicanas, mientras que el loro cachete amarillo está protegido internacionalmente por la CITES. www.tabascoaldia.info
















