La salud mental en Tabasco está en números rojos. El secretario de Salud estatal, Alejandro Calderón Alipi, no pudo ocultar la cruda realidad: el estado se mantiene en el vergonzoso top 5 de entidades con mayores problemas de suicidio e intentos de quitarse la vida, afectando principalmente a nuestra población más joven. Es una crisis que exige atención inmediata y, sobre todo, una estrategia que vaya más allá de las palabras.
Aunque las autoridades presumen el fortalecimiento de la «Línea de la Vida» y convenios con Educación, el problema es complejo. El funcionario fue directo al señalar factores que muchos ignoran: la adicción a los teléfonos celulares, el aislamiento social y la falta de comunicación en el entorno familiar. La receta es clara, aunque difícil de aplicar en la era digital: retomar el deporte, convivir con amigos cara a cara y, fundamentalmente, reconocer que el apoyo profesional es vital. El gobierno insiste en que los jóvenes no están solos, pero la prevención real empieza desde casa. Es hora de dejar de normalizar el descuido mental. www.tabascoaldia.info
















