La paciencia de los ciudadanos llegó a su límite. Este lunes, habitantes del Fraccionamiento Carlos Pellicer Cámara tomaron ambos carriles de la carretera federal Villahermosa-Frontera, paralizando el tráfico durante horas. El motivo: una fuga en un ducto los dejó sin agua potable por días, obligándolos a cerrar esta vía vital para llamar la atención de las autoridades. El bloqueo desató una pesadilla logística, dejando a cientos de automovilistas atrapados y provocando enfrentamientos y conatos de violencia entre quienes desesperadamente necesitaban avanzar y los manifestantes que exigían un servicio básico.
El drama se extendió hasta bien entrada la noche, cuando finalmente el Gabinete de Seguridad confirmó la liberación de ambos sentidos poco después de las 21:30 horas. Aunque la circulación fue reabierta, las autoridades advirtieron que la carga vehicular es pesada y que el flujo tardará en normalizarse. Este episodio deja claro que el hartazgo social por la falta de servicios básicos está alcanzando niveles críticos, obligando a los ciudadanos a medidas extremas para ser escuchados. ¡La calma vuelve, pero el problema de fondo sigue latente! www.tabascoaldia.info
















