La mala suerte y las lluvias en Hermosillo se combinaron en una escena digna de película. Alejandro Lizárraga, un automovilista que transitaba por el bulevar Quintero Arce, vivió momentos de terror cuando su camioneta pickup terminó devorada por un socavón que se abrió repentinamente bajo sus llantas. Lo más irónico del asunto es que el hombre no iba distraído; al contrario, intentaba hacer una buena acción. Al ver a un motociclista en problemas, quiso maniobrar para esquivar el hueco original, que apenas medía unos 60 centímetros, pero el pavimento, ya reblandecido por el agua de los últimos días, colapsó por completo bajo el peso de su vehículo.
En cuestión de segundos, la unidad quedó atrapada en el enorme hoyo. Afortunadamente, el conductor logró reaccionar a tiempo, bajó los vidrios y, con la ayuda de ciudadanos que presenciaron el desplome, pudo salir ileso. Las autoridades de Sonora hacen un llamado urgente a la precaución, pues las lluvias han dejado las vialidades en pésimo estado, convirtiendo calles cotidianas en trampas mortales. ¡Un susto que pudo terminar en tragedia! www.tabascoaldia.info
















