El programa Sembrando Vida Tabasco, impulsado por el Gobernador Javier May, está cambiando el destino de las mujeres rurales en Macuspana. Lo que antes eran labores limitadas al hogar, hoy se ha convertido en una fuente real de ingresos y orgullo personal. En la reciente Jornada de Atención en Santuario, productoras de la ranchería Pino Suárez demostraron que, con el apoyo adecuado, son capaces de cultivar, procesar y vender sus productos —desde pinol y achiote hasta cítricos y tubérculos— con gran éxito y sin necesidad de malbaratar sus cosechas ante intermediarios.


Para beneficiarias como doña Socorro Ocaña, Sembrando Vida representa mucho más que un subsidio; es la oportunidad de integrarse a Comunidades de Aprendizaje Campesino, donde intercambian saberes técnicos y sociales que las mantienen activas y productivas. El impacto es contundente: estas mujeres han dejado claro que prefieren el trabajo en la tierra y la satisfacción de ver crecer su propio negocio a la inactividad. Esta iniciativa no solo está sembrando semillas, sino cosechando independencia y prosperidad para el pueblo tabasqueño. www.tabascoaldia.info
















