La prolongada temporada de sequía y la intensa canícula que azotaron a la entidad durante el presente año han dejado un saldo de aproximadamente dos mil hectáreas de pastizales y cultivos de autoconsumo severamente dañadas, según dio a conocer el titular de la Oficina de Representación de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en Tabasco, Francisco Lastra González.
El funcionario federal explicó ante los medios de comunicación que esta problemática impacta de manera directa a los pequeños productores agrícolas distribuidos a lo largo de los diversos municipios tabasqueños, quienes habitualmente destinan en promedio una hectárea para la siembra destinada al sustento familiar. A pesar de la magnitud de estas pérdidas acumuladas durante los meses más áridos, Lastra González aclaró que la situación no ha escalado de manera catastrófica. Por otra parte, al ser cuestionado sobre las posibles afectaciones derivadas de la entrada del frente frío número dos a la región, el representante de la SADER indicó que los daños materiales y en las cosechas no fueron significativos, limitándose a incidencias menores en zonas ribereñas de todo el estado.
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