El Ayuntamiento de Poza Rica desató una ola de críticas al anunciar la prohibición de acceso a las zonas afectadas por las inundaciones, argumentando motivos de seguridad y limitando la entrada solo a vehículos oficiales. La decisión, impulsada por el alcalde Fernando “El Pulpo” Remes Garza, fue rechazada por la población, que asegura que las restricciones impiden el paso de personas y voluntarios que entregan víveres y ropa a las familias damnificadas.
El descontento creció luego de que Remes fuera abucheado y agredido con piedras en el fraccionamiento La Floresta, donde los vecinos exigieron su presencia y apoyo. En redes sociales, los habitantes acusan al gobierno municipal de ocultar la magnitud del desastre y de abandonar a los damnificados, quienes por su cuenta limpian lodo, escombros y viviendas afectadas.
Mientras el Ayuntamiento insiste en que la medida busca proteger vidas, los ciudadanos denuncian falta de empatía, desorganización y una respuesta tardía, resaltando que la solidaridad vecinal ha sido la verdadera fuente de ayuda en Poza Rica.
















