El senador Néstor Camarillo Medina anunció su renuncia al Partido Revolucionario Institucional (PRI) para enfocarse en una agenda ciudadana, marcando un cambio significativo en la política legislativa de México. Camarillo explicó que su decisión es personal, libre y congruente, buscando representar de manera responsable los intereses de la ciudadanía y asumir un papel de oposición inteligente en Puebla y en el país. Con su salida, la bancada del PRI en la Cámara Alta queda con 13 miembros, lo que implica la pérdida de su lugar en la Mesa Directiva. Este movimiento debilita la presencia del partido en las decisiones y debates clave del Senado, generando un reacomodo en la dinámica política del órgano legislativo. La renuncia también refleja tensiones internas dentro del PRI y un posible cambio de estrategia hacia agendas más ciudadanas.
















