La Conagua informó que 2025 podría convertirse en uno de los tres años más secos registrados en Tabasco, solo detrás de 1986 y 2009. Gerardo Alarcón Ferreira, jefe de Previsión Meteorológica, explicó que la mayoría de los meses entre enero y noviembre presentaron lluvias por debajo de la media, acumulando un déficit importante.
Aunque este fenómeno no representa un impacto inmediato debido a las condiciones frescas del invierno, preocupa su efecto a mediano plazo, especialmente para la temporada de estiaje y los incendios forestales de 2026.
Conagua ya comenzó trabajos de coordinación con Protección Civil, CONAFOR y COMESFOR para analizar escenarios y prepararse ante posibles riesgos. Según los pronósticos, enero también será seco y febrero se mantendrá dentro de la normalidad, aunque las precipitaciones disminuirán conforme avance la temporada natural del año.
















