Lourdes Aparicio López vive momentos de profunda angustia por la desaparición de su hijo, Andrés Alberto Jiménez Aparicio, de 30 años, visto por última vez el 2 de diciembre en Centro, Tabasco. El joven, de 1.86 metros y complexión delgada, se dirigió a su trabajo como chofer de transporte de carga para recoger objetos olvidados.

Después tomó un pochimóvil que lo dejó cerca de su casa en Anacleto Canabal, pero nunca llegó. Su celular dejó de responder desde esa tarde y ni su madre ni su esposa han podido contactarlo. Lourdes, quien enfrenta problemas de presión arterial, continúa enviando mensajes sin respuesta. La FGE mantiene la ficha de búsqueda activa y solicita a la ciudadanía aportar cualquier información a los teléfonos y correos oficiales. Entre lágrimas, la madre concluye con una súplica: “Tengo la esperanza en Dios que Andrés aparezca”.
















