El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la explosión ocurrida el fin de semana en Coahuayana, Michoacán, no corresponde a un ataque con coche bomba, como inicialmente se había difundido. Indicó que el vehículo involucrado ingresó desde Colima y era abordado por dos personas que llegaron por su propia cuenta hasta las instalaciones de la policía comunitaria, donde posteriormente ocurrió el estallido.
Harfuch destacó que, si bien el uso de explosivos en la región no es un hecho nuevo y está relacionado con disputas entre grupos criminales, en este caso no existen indicios de que se tratara de un ataque directo contra la corporación local.
Además, subrayó que ninguna línea de investigación está descartada, ya que la Fiscalía General de la República (FGR) atrajo el caso para profundizar en el análisis de los hechos y determinar el origen del artefacto explosivo. Las autoridades mantienen vigilancia en la zona ante la persistencia de actividades delictivas y la tensión entre grupos criminales.
















