Un fuerte terremoto de magnitud 6.0 sacudió el este de Afganistán la noche del domingo, causando al menos 800 muertos y 2,755 heridos, según cifras oficiales. El epicentro, ubicado cerca de Jalalabad en la provincia de Nangarhar, también se sintió en Kabul y en ciudades de Pakistán. Las provincias más afectadas fueron Kunar y Nangarhar, donde cientos de viviendas de barro colapsaron, atrapando familias enteras. Los distritos de Nurgal, Sawkay, Watapur, Dara Pech y Chapi Dara registran daños catastróficos. El desastre provocó deslizamientos de tierra que bloquearon rutas clave, dificultando el acceso a zonas rurales. Con más de 1,2 millones de personas expuestas a movimientos sísmicos fuertes, la magnitud de la tragedia aún podría aumentar. Autoridades talibanas declararon emergencia nacional y piden ayuda internacional inmediata para atender a las víctimas, rescatar sobrevivientes y enfrentar las réplicas que siguen golpeando a la región montañosa del Hindu Kush.




















