El 10 de septiembre, la residencia del alcalde electo de Coxquihui, Veracruz, Lauro Becerra García, fue blanco de un ataque armado con drones explosivos. La agresión generó alarma y provocó la evacuación inmediata de escuelas cercanas, con alumnos resguardados por personal docente y padres. La dirigencia del PAN exigió a las autoridades protección efectiva para el alcalde electo y la comunidad local. Este incidente se enmarca en un contexto de creciente violencia política en Coxquihui: días antes, Ramón Valencia Pérez, ex candidato de Morena-PVEM, fue secuestrado, y su padre, Germán Anuar Valencia, fue asesinado durante la campaña. La cadena de ataques refleja la incapacidad de garantizar seguridad y estabilidad política, complicando la transición de poderes y el ejercicio del gobierno municipal. El caso evidencia la persistente crisis de violencia que afecta la gobernabilidad en varias regiones de Veracruz.
















