A casi once años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la exigencia de justicia se mantiene firme. Las familias reclaman al Ejército Mexicano la entrega de 800 folios que, aseguran, contienen pruebas esenciales para esclarecer el paradero de los jóvenes. En recientes movilizaciones en Guerrero y la Ciudad de México, madres y padres denunciaron la impunidad y la falta de avances en las investigaciones, responsabilizando a gobiernos pasados y actuales por proteger a las fuerzas armadas. A pesar de los compromisos de las autoridades, los familiares afirman que la verdad sigue oculta y la justicia pendiente. Con el respaldo de organizaciones sociales y estudiantiles, convocan nuevas jornadas de lucha para mantener viva la memoria y la presión política. La demanda es clara: ni perdón ni olvido, hasta que se conozca la verdad sobre los 43 desaparecidos.



















