El Plan B de la reforma electoral, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, fue aprobado en la Cámara de Diputados con mayoría calificada, tras una sesión marcada por fuertes confrontaciones entre Morena y la oposición. Con 377 votos a favor y 102 en contra, el dictamen avanzó pese a los señalamientos de PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, quienes acusaron omisiones graves, como la falta de sanciones por financiamiento del crimen organizado y errores en temas de paridad de género.


La reforma contempla cambios a los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución, además de establecer límites al presupuesto de congresos locales, el cual no podrá superar el 0.70 por ciento del gasto estatal. También prohíbe prestaciones adicionales a funcionarios y regula sus salarios conforme a la ley.
Asimismo, se elimina la reelección inmediata de legisladores locales y se ordena garantizar la paridad y la igualdad sustantiva en cargos públicos. Los congresos deberán armonizar sus leyes antes del 30 de mayo de 2026.
















