A partir de 2026, el impuesto a bebidas azucaradas en México se duplicará de $1.64 a $3.08 por litro. Con ello, el gobierno de Claudia Sheinbaum proyecta recaudar 41 mil millones de pesos destinados a fortalecer el sistema de salud. Los recursos se invertirán en cuatro ejes: campañas de prevención y hábitos saludables; modernización con nuevas tecnologías de detección de diabetes y daño renal; acceso universal a medicamentos innovadores contra obesidad, hipertensión y complicaciones; y ampliación de la cobertura en tratamientos renales y trasplantes. La medida no solo busca recaudar, sino reducir en un 7% el consumo de refrescos, principal detonante de enfermedades crónicas. Hoy, atender las consecuencias del sobrepeso cuesta 180 mil mdp al sector salud. Este plan pretende frenar esa curva y mejorar el bienestar de los mexicanos.
















