El legendario boxeador Julio César Chávez confirmó que su hijo Omar fue internado en una clínica de rehabilitación en Tijuana tras sufrir una nueva recaída en sus adicciones. En entrevista con Adela Micha, el “gran campeón mexicano” explicó que Omar, quien se preparaba para una pelea de exhibición junto a su hermano Julio Jr., volvió a consumir pastillas adictivas y mostró comportamientos compulsivos relacionados con las apuestas. Ante ello, decidió intervenir personalmente y enviarlo a tratamiento. Chávez lamentó la situación, pero destacó que su hijo está consciente de su error y dispuesto a recuperarse. Por esta razón, la pelea familiar que estaba programada para diciembre se reprogramó para el 24 de enero de 2026 en San Luis Potosí. Con firmeza y amor, el excampeón demuestra que su pelea más importante sigue siendo fuera del ring.
















