El fallecimiento de Gustavo Rosario Torres, uno de los operadores políticos más experimentados de Tabasco, causó amplia reacción en redes y sectores públicos. Durante décadas, Rosario Torres ocupó cargos estratégicos: fue alcalde de Centro, procurador del estado, presidente de la LII Legislatura y, más recientemente, secretario de Gobierno en la administración de Arturo Núñez Jiménez. Asumió esta última responsabilidad en 2016, tras la renuncia de César Raúl Ojeda, y permaneció en el cargo hasta 2018. Su salida estuvo envuelta en controversia por la adquisición de un dron de más de 12 millones de pesos cuya existencia nunca fue comprobada, generando cuestionamientos públicos. Más allá de sus polémicas, su trayectoria dejó huella en la vida política tabasqueña por su capacidad de negociación y manejo de crisis. Hoy, Tabasco despide a uno de los personajes más influyentes de su historia reciente.
















