Mario, un niño originario de la ranchería San José, en el municipio de Jonuta, regaló al gobernador Javier May Rodríguez su primera escultura en madera como muestra de agradecimiento por el programa Pescando Vida, el cual benefició directamente a su familia. Desde que sus padres se incorporaron al programa, la economía del hogar mejoró y el ambiente familiar se transformó, llenándose de optimismo y estabilidad.


Inspirado por la visita del mandatario a su comunidad, Mario decidió tallar una figura de manatí en un trozo de madera de macuilí, retomando una tradición artesanal heredada de su abuelo y de antiguos ancestros mayas y olmecas. Durante tres meses trabajó en la escultura, aprendiendo a dominar la madera con dedicación y paciencia.
El sábado 24 de enero, el menor entregó personalmente su obra al Gobernador durante una audiencia pública, gesto que conmovió al mandatario. El padre del niño destacó que su hijo está rescatando una práctica casi perdida. Mario expresó su orgullo y felicidad, afirmando que seguirá tallando madera mientras persigue sus sueños profesionales.
















