Entre el 15 y 31 de agosto, la Profepa realizó 17 operativos en Campeche, Quintana Roo y Yucatán, clausurando predios que sumaban 3,747.59 hectáreas de selva devastada por cambios ilegales de uso de suelo. En Campeche se afectaron 247.85 hectáreas, en Quintana Roo 2,531.12 y en Yucatán 968.62. Se aseguraron tractores, maquinaria pesada y bombas de fumigación, además de abrir 13 denuncias penales. La procuradora Mariana Boy Tamborrell destacó la coordinación con autoridades federales, estatales y municipales para frenar la tala ilegal, sancionar a responsables y restaurar la vegetación nativa, reforzando la protección de las selvas de la Península de Yucatán.
















