Este 2025 marcará un antes y un después para 3 mil 200 familias beneficiarias del programa Viviendas del Bienestar en Tabasco, quienes por primera vez celebrarán la Navidad en un hogar digno, seguro y confortable. Gracias a esta política social impulsada por el gobernador Javier May Rodríguez, madres y padres dejaron atrás viviendas improvisadas de madera, lámina y cartón, donde la lluvia, el frío y la falta de espacio impedían cualquier celebración familiar.
Historias como las de María Ángeles González, Beatriz Bautista Martínez y Marisela García Díaz reflejan el impacto humano del programa. Hoy, sus hogares cuentan con habitaciones adecuadas, protección contra las inclemencias del clima y espacios para convivir, recibir visitas y festejar fechas especiales. La posibilidad de colocar un árbol de Navidad, invitar a familiares o celebrar un cumpleaños representa mucho más que una tradición: simboliza dignidad, tranquilidad y esperanza.
Las nuevas viviendas no solo ofrecen un techo, sino también estabilidad emocional, seguridad y un futuro distinto para niñas y niños. Para estas familias, el mejor regalo de esta Navidad es tener un patrimonio propio y la oportunidad de construir recuerdos en un hogar que ahora sí pueden llamar suyo.
















