DuranteCansado de los chismes de pasillo y de los malos augurios soltados por una oposición más perdida que Adán en el barro, el gobernador Javier May se plantó firme en su mañanera para ponerle cloroformo a los rumores sobre su supuesta fragilidad física. Usando un clásico término beisbolero, el mandatario soltó que se encuentra «por los 400» y con toda la pila puesta para darle duro al trabajo diario hasta concluir su mandato en 2030, echando por tierra las malintencionadas versiones que corrían como pólvora en las redes sociales.
Pero lejos de quedarse callado, el tabasqueño no se guardó nada y le tiró con todo a sus detractores políticos, sugiriendo con socarronería que quienes inventan tales fantasías bien podrían necesitar una revisión psiquiátrica por tanta ansiedad electoral. Para cerrar con broche de oro y dejar enfriar la grilla, May dejó más claro que el agua que una vez que entregue el poder en 2030 colgará los tenis de la política para retirarse por completo, demostrando que goza de buena salud y cero aspiraciones transexenales.
www.tabascoaldia.info
















