El contrabando de armas norteamericanas sufrió un golpe seco en su propio terreno. El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, destapó el decomiso de un poderoso cargamento ilegal compuesto por 138 armas de fuego que las mafias pretendían introducir a territorio mexicano. A través de un mensaje en sus redes sociales, el diplomático estadounidense encendió las alarmas al confirmar que dentro del arsenal incautado se encontraban dos destructivos rifles de alta potencia calibre .50, capaces de perforar blindajes y sembrar el terror en las calles.



La desactivación de este mortífero envío fue el resultado de una milimétrica operación encubierta basada en labores de inteligencia en el estado de Carolina del Norte, donde las fuerzas del orden sorprendieron a los traficantes antes de que lograran mover el cargamento hacia la frontera sur. Johnson aprovechó para colgarse la medalla y asegurar que esta acción contundente demuestra la mano dura de la administración de Donald Trump para asfixiar las redes logísticas de las bandas criminales que ensangrientan a ambas naciones.
www.tabascoaldia.info
















