La pesadilla terminó de la peor manera posible para la familia de Francisco Rocha Suárez y Edith Ortega Bilbao. Lo que comenzó como una rutinaria salida en cuatrimoto desde la comunidad La Jeringa, terminó en una cacería humana que culminó en una fosa clandestina en Escárcega, Campeche. Tras la desaparición, los hijos vivieron un calvario al recibir llamadas de extorsión y pistas falsas, mientras las autoridades encontraban el vehículo de sus padres con impactos de bala y manchas de sangre, confirmando que fueron víctimas de la delincuencia organizada.
El operativo conjunto entre la Fiscalía de Tabasco, autoridades campechanas y fuerzas federales permitió dar con este macabro hallazgo el pasado 6 de julio. Tras los análisis forenses, no quedó duda: la pareja había sido asesinada. Este caso refleja la brutalidad de la inseguridad en la región, donde los secuestradores no tuvieron reparo en arrebatarles la vida a estos ciudadanos. Mientras los familiares reciben las condolencias oficiales, queda la exigencia de que no haya impunidad y que este crimen sea castigado con todo el rigor de la ley. www.tabascoaldia.info
















