La naturaleza demostró una vez más su fuerza implacable en el puerto de Acapulco, donde una brutal y repentina tormenta dejó colapsado el corazón turístico de la ciudad. La emblemática Costera Miguel Alemán quedó completamente bajo el agua, irreconocible ante la magnitud de las precipitaciones que convirtieron las vialidades principales en auténticos ríos caudalosos. Conductores y peatones vivieron momentos de angustia al quedar varados en medio de corrientes que superaban el nivel de las banquetas, obstaculizando el tráfico y obligando a una movilización de emergencia.
Los daños materiales en vehículos y comercios de la zona son cuantiosos, evidenciando una vez más la vulnerabilidad de la infraestructura urbana ante fenómenos meteorológicos extremos. Mientras los cuerpos de rescate evalúan la situación y auxilian a los afectados, el llamado general a la población es evitar transitar por las zonas más anegadas y mantenerse informados a través de los canales oficiales ante el riesgo de que continúen las lluvias en la región guerrerense.
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