La fiesta mundialista ya no será un caos libre en la capital del país. Tras el trágico saldo de cuatro personas fallecidas por asfixia durante las estampidas humanas y el humo de pirotecnia en los pasados festejos del triunfo ante Ecuador, el Gobierno de la Ciudad de México decidió meter en cintura las celebraciones. La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, anunció que este domingo 5 de julio habrá un estricto cupo limitado en los puntos neurálgicos de reunión: el Zócalo, Paseo de la Reforma y las inmediaciones del Estadio Ciudad de México.

Para evitar que la pasión se desborde, se aplicará un blindaje de seguridad masivo con 14 mil servidores públicos, entre ellos seis mil policías que vigilarán los perímetros de acceso. Una vez que el Ángel de la Independencia se llene, ya nadie más podrá pasar. Como plan de contingencia para descentralizar a la fanaticada, la administración instalará 62 pantallas gigantes y medianas con baños y asistencia médica en diferentes zonas de la CDMX.
www.tabascoaldia.info
















